[RESEÑA] La Noche Magnética de Kali Uchis en Chile | Elegancia, Catarsis y Devoción Pop
El regreso de Kali Uchis a Chile no fue simplemente un concierto: fue una experiencia sensorial cuidadosamente construida. En un Movistar Arena colmado de expectativa, la artista desplegó la narrativa de su The Sincerely Tour, un viaje dividido en actos que dialogó con distintas facetas de su universo musical. Desde la sutileza emocional hasta el desenfreno rítmico, cada transición reforzó la idea de estar presenciando algo más cercano a una obra escénica que a un show convencional.
Kali Uchis y la construcción de una atmósfera hipnótica
La propuesta visual jugó un rol protagónico. Luces etéreas, colores suaves y una dirección artística precisa envolvieron al público en una estética onírica que ya es sello de la cantante. La puesta en escena no buscó la grandilocuencia gratuita, sino la coherencia emocional: cada gesto, cada pausa y cada arreglo musical parecían responder a un mismo pulso creativo.
El recorrido sonoro también funcionó como un mapa emocional. Hubo momentos de introspección delicada, donde la voz de Kali Uchis flotó casi en susurros, y otros de energía expansiva que transformaron el recinto en una pista colectiva. Esa dualidad —fragilidad y poder— es precisamente uno de los rasgos que la han convertido en una figura singular dentro del pop contemporáneo.
El pulso bailable que encendió al Movistar Arena
A medida que avanzaron los actos, el concierto ganó intensidad. Las bases rítmicas más marcadas activaron una respuesta inmediata del público, que pasó de la contemplación al movimiento casi sin notarlo. Coreografías precisas, una banda sólida y una interpretación vocal impecable consolidaron una dinámica que nunca perdió fuerza.
Los cambios de ritmo no se sintieron abruptos; por el contrario, evidenciaron una curaduría minuciosa del repertorio. La narrativa del espectáculo permitió saltar entre estados de ánimo sin romper la conexión emocional, manteniendo una tensión escénica que sostuvo la atención de principio a fin.
Kali Uchis y el momento que desató la euforia total
Uno de los puntos más celebrados llegó en el encore, cuando la sorpresa tomó forma sobre el escenario. La aparición de Easykid desató una reacción inmediata: gritos, aplausos y una explosión de energía que redefinió el clima del recinto. El cruce de estilos aportó frescura y reforzó el vínculo de la artista con la escena local, generando uno de los instantes más comentados de la noche.
Más que una simple colaboración, el momento se percibió como un gesto de complicidad con el público chileno, que respondió con una entrega absoluta. Fue la confirmación de que el show todavía guardaba sorpresas incluso en su tramo final.
Un cierre cargado de emotividad
Cuando el concierto se acercaba a su desenlace, la atmósfera volvió a mutar. La intensidad dio paso a un clima más íntimo, casi confesional. La conexión entre escenario y audiencia se volvió palpable, como si el recinto entero respirara al mismo tiempo.
La despedida no tuvo tintes de final definitivo, sino de promesa implícita. La sensación compartida fue la de haber participado en un encuentro especial, uno de esos espectáculos que trascienden lo musical para instalarse en la memoria emocional del público.
Setlist Completo
ACT I
New Intro
Munekita
New Dance Break
Labios Mordidos
Me Pongo Loca
Muévelo
Pensamientos
Hasta Cuando
Sad Girls
Fue Mejor
Diosa
Si No Es Contigo
Muévete
Igual
ACT II
Speed
Loner
Melting
Dead To Me
After The Storm
See You Again
Moonlight
ACT III
Sugar Honey Love
Lose My Cool
It’s Just Us
For You
All I Can Say
Angels
Telepatía
ENCORE
Easy Kid
No Eres Tu Soy Yo
Quiero Sentirme Bien
Wish You Roses
Texto by © Rocio Muñoz (@pinku_bae)
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